Las campañas deben generarse con determinadas características como para que cumplan su objetivo: llegar a la gente interesada en tu producto. Existen varios tipos de campañas según el tipo de audiencia a la que se dirigen y en esta nota haremos un breve recorrido por las mismas.

Remarketing

¿Te ha pasado de entrar a una página web y que después te persiga una publicidad de ese producto que estuviste viendo? Sí, el ejemplo clásico de esto son empresas de viajes. Buscas un pasaje y después tus redes sociales se inundan de anuncios que te invitan a comprarlo. 

De eso se trata el remarketing. Segmentar las audiencias según sus comportamientos. Sabiendo quiénes visitaron nuestro sitio, podemos seguirlos con anuncios.

Aunque suene un poco invasivo este tipo de práctica es en realidad, para el usuario interesado, una buena experiencia siempre y cuando se haga de forma correcta (excluyendo gente que ya compró, limitando la frecuencia y la ventana de tiempo).
Si en serio quieres viajar y no te decides, es probable que cuando te decidas, tengas la publicidad a mano para hacer click y hacer el proceso de compra menos engorroso.

Para este tipo de campañas es importante tener en cuenta el embudo del sitio. Esto implica conocer las distintas etapas por las que pasa un usuario antes de comprar un producto. En la parte de arriba estarían quienes llegaron a la home, en el medio estarían, primero, los que vieron una categoría, luego los que vieron un producto, por último los que lo agregaron al carrito y finalmente, quienes terminaron comprando.

Gracias a los pixels, que son códigos que te permiten hacer un seguimiento del comportamiento de los usuarios en tu sitio web, podemos dirigirnos a cada uno de esos segmentos con un determinado anuncio. 

Es decir, si estuvieron viendo un producto, o si lo agregaron al carrito, lo mejor es mostrarles en un anuncio ese mismo producto. Este público tiene un muy buen nivel de conversión porque son personas interesadas. Solo les falta un empujoncito para terminar la compra.

Tener acceso a información segmentada sobre las audiencias del sitio permite priorizar a quienes están más cerca de la compra y distribuir eficientemente el presupuesto para lograr mejores resultados.

También se pone foco en la ventana de tiempo entre que el usuario entró al sitio web y el momento en el que se muestra el anuncio. La intensidad con la que se sigue a un usuario que entró hace 2 días y agregó un producto al carrito no es la misma con la que se sigue a quien entró hace 30 a la home page. 

Cross Selling/ Up selling

Muy relacionado con el remarketing, este tipo de campañas lo que hace es entender el comportamiento de los usuarios y, una vez que compraron, volverlos a insertar en la parte de arriba del embudo del sitio. 

Muchas veces escuchamos la frase “un cliente satisfecho es un cliente fiel”. Esto es en parte cierto, pero la realidad es que hoy en día hay tanta competencia que no podemos confiarnos en que la buena experiencia sea una razón suficiente para que un cliente vuelva a nuestra tienda online. Con nuestras campañas debemos recordarle que existimos y que tenemos productos relevantes para ofrecerle.

Las campañas de cross/ up selling tienen ese objetivo: que quien nos compró, vuelva a comprarnos. Para eso, se le muestra anuncios de productos distintos, pero relacionados al que compró (cross selling) o aquellos que son similares al que compró pero que implica un upgrade de precio o calidad (up selling).

Una vez que ese público hace click en nuestro anuncio, lo volvemos a meter en el embudo de nuestro sitio web. A partir de ahí, ¡será víctima de nuestro remarketing!

 

Prospecting

En los tipos de campañas anteriores se utiliza información de usuarios que estuvieron en nuestra web, es decir, que conocen nuestra marca y tuvieron alguna interacción con la misma. 

Pero este público en algún momento se agota, con lo cual, lo que tenemos que hacer es generar que llegue más gente a nuestro sitio. Y ahí es donde entran en juego las campañas de prospecting. El objetivo es aumentar el tráfico a nuestra web para poder alimentar el embudo del sitio y, con eso, también a nuestras campañas de remarketing.

Si bien tenemos que llegar a personas que no conocen nuestra marca, tienen que estar potencialmente interesadas en lo que vendemos, porque si no, sería una pérdida de plata y de esfuerzo. Para asegurarnos de eso, hay dos tipos de audiencia a las que recurrimos: Broad audiences y Lookalike. Estas audiencias se combinan con las distintas segmentaciones del embudo del sitio.

Pongamos un ejemplo. Una persona que se muda y que tiene que equipar toda su casa de cero. Como todos en esta era, lo primero que hace es buscar en internet negocios que venden lo que están necesitando. Al día siguiente no será necesario que siga con una actitud proactiva porque los anuncios de mesas, sillas y objetos de decoración llenarán sus redes sociales. Y no serán solamente anuncios de los negocios que visitó el día anterior sino de otros que venden cosas similares. 

Ese es un ejemplo de cómo funcionan las broad audiences. Algunas marcas targetearon a esa persona por haber visitado las los sitios web y las redes sociales de otras marcas que vendían productos parecidos a los que ellos le podían ofrecer. Para ese usuario es genial. ¡Lo que está necesitando llegará a él sin hacer ningún esfuerzo! 

El otro tipo de audiencias que se utiliza para generar prospectos es la de Lookalike. Se trata de usuarios de Facebook que tienen gustos, intereses y comportamientos similares a los del público objetivo al que queremos abordar. En este sentido, podemos generar Look alike de los que entraron al home de nuestra web, de los que agregaron un producto al carrito o de los que terminaron comprando.  Como el público es similar a quienes ya mostraron interés en nuestra tienda, es altamente probable que también ellos lo hagan. 

Prospecting en Google

Tal como dijimos antes, la idea es llegar a un público interesado en lo que vendemos en nuestro sitio. En este sentido, las campañas de Search de Google son indispensables para que todo aquel que busca un producto, sin conocer tu marca, vea un anuncio de tu negocio. Así, generaremos más tráfico a tu sitio y, al ser una búsqueda coincidente con lo que vendes, sabemos que se trata de un público relevante.

Las campañas que generamos para prospectar son de Shopping y de Non Brand

Las primeras se disparan con las búsquedas de las personas, a partir de la información (títulos, descripciones) presente en el sitio. Es decir, no utiliza keywords, sino que la coincidencia entre la búsqueda y el anuncio la genera Google automáticamente a través del contenido de tu ecommerce. 

Las Non brand son campañas que no incluyen el término marcario y están divididas por competencia, DSA (Anuncios Dinámicos de Búsqueda) y categorías. Encontrá más sobre cada uno de este tipo de anuncios en esta nota.

Entender de qué se trata cada tipo de campaña es esencial para poder pensar en una buena estrategia digital para tu sitio. Si te diriges a las personas indicadas con los productos justos no dudes que, en el corto o mediano plazo, te traerá excelentes resultados.

¿Encontró su respuesta?